Victoria de Trump estremece el orden liberal de la posguerra

trump-triunfo

En lo que se refiere a los aliados de Estados Unidos (EE.UU.), la elección de Donald Trump es un caso de ‘Apocalipsis ahora’. Sea lo que sea que expresen públicamente, para los gobiernos de países como Canadá, Japón, Alemania, Gran Bretaña y los Estados bálticos de Estonia, Lituania y Letonia, es simplemente aterrorizante tener un hombre como el señor Trump como “líder del mundo libre”.

El temor generado por el señor Trump está ligado tanto a su personalidad como a sus políticas. Para las personas de todo el mundo que han considerado a EE.UU. como la democracia líder, es sorprendente que el país haya elegido a un presidente que ha mostrado tan poco respeto por las normas democráticas básicas, tales como la legitimidad de la oposición política, los derechos de las minorías y la independencia del poder judicial. Algunos incluso temen que EE.UU. acaba de elegir a un cuasi fascista como su próximo líder. La idea de que el señor Trump estará a cargo del arsenal nuclear más grande del mundo también es alarmante para numerosos aliados de EE.UU.

Las políticas propuestas por el señor Trump amenazan con afectar profundamente el orden mundial liberal que EE.UU. ha apoyado y mantenido desde 1945. En particular, él ha desafiado dos de los principales principios bipartidistas que sustentan la estrategia estadounidense en relación al mundo. El primero es el apoyo a un sistema de comercio internacional abierto. El segundo es el compromiso con las alianzas lideradas por EE.UU. que sustentan la seguridad global.

El señor Trump es el primer proteccionista declarado en ser elegido presidente de EEUU desde antes de la Segunda Guerra Mundial. Él ha prometido renegociar los “terribles” acuerdos comerciales de EE.UU., como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan), y amenazó con retirar a EE.UU. de la Organización Mundial del Comercio (OMC). El señor Trump también ha amenazado con imponer aranceles de hasta un 45% sobre los productos chinos. Si el señor Trump cumpliera con estas amenazas, provocaría una guerra comercial mundial y pudiera hundir al mundo en una recesión similar a la depresión de los años treinta, la cual fue significativamente intensificada por la adopción de políticas proteccionistas por parte de EE.UU.

El efecto del señor Trump sobre el sistema mundial de seguridad pudiera ser igualmente dramático. El presidente electo ha puesto en duda si EE.UU. cumplirá con sus compromisos de seguridad respecto a los aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan) y a Japón y Corea del Sur, a menos que estos países paguen más por su propia defensa. El desagrado de EE.UU. ante el “oportunismo” de sus aliados es una preocupación bipartidista. Lo que es nuevo es que el señor Trump ponga en duda públicamente la idea de que EE.UU. defenderá a sus aliados de un ataque militar pase lo que pase. Esta ambigüedad —unida a la evidente admiración del señor Trump por el presidente ruso Vladimir Putin— engendrará temores de que EE.UU. no se opondrá a una agresión rusa en Ucrania o Europa del Este. Los aliados asiáticos —en particular Japón y Corea del Sur— temen que las políticas del señor Trump, la cuales reflejan una actitud de “EE.UU. Primero”, pudieran extenderse a la aceptación de una esfera de influencia china en Asia del Este.

Y sin embargo, a pesar de su indudable horror ante la elección del señor Trump, los aliados europeos y asiáticos de EE.UU. no pueden simplemente darle la espalda al país. Esa opción es todavía menos concebible para sus vecinos fronterizos, México y Canadá. El liderazgo estadounidense está tan profundamente arraigado en las instituciones occidentales que aún no existen estructuras alternativas. EE.UU. es crucial para la Otan y representa casi el 75% de su gasto militar. Ciertas instituciones internacionales de importancia críticas como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el Banco Mundial (WB, por sus siglas en inglés) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) tienen sus sedes en EE.UU. El dólar es la moneda de reserva más prominente del mundo y EE.UU. es la economía más grande, medida a tipos de cambio reales. Por esa razón, los aliados apretarán los dientes e intentarán ‘seguirle la corriente’ al señor Trump. Tal y como lo expresó un alto diplomático británico: “Nos llevaremos bien con el presidente de EE.UU.; tenemos que hacerlo”.

Pero mientras que los partidarios de un orden mundial liberal están temblando, los opositores están celebrando. Los nacionalistas y la extrema derecha de Europa están encantados de que un oponente del “globalismo” ocupe ahora la Casa Blanca. Marine Le Pen, del partido francés Frente Nacional, ahora se imagina sus posibilidades de ganar la presidencia de su país en mayo, un evento que pudiera conducir a la destrucción de una Unión Europea (UE) que ya está tambaleante por la votación del “Brexit”.

El único gobierno que indudablemente estará encantado con la victoria del señor Trump es el del señor Putin. Los dos hombres ya han formado una sociedad de mutua admiración. Según los servicios de inteligencia estadounidenses, el apoyo ruso al señor Trump y a los republicanos incluso llevó a piratear los correos electrónicos del Partido Demócrata y los de John Podesta, el director de la campaña de Hillary Clinton, y a publicar estos mensajes a través de WikiLeaks en momentos estratégicos durante la campaña. Si esta intervención rusa marcó la diferencia en una contendida elección, el señor Putin puede brindar por haber logrado la operación de inteligencia más exitosa del mundo.

Gideon Rachman
Financial Times
Redacción

Capital favorece la libre empresa, la competencia, la apertura comercial y la modernización del Estado, de manera que editorialmente está en contra de los monopolios, las barreras al comercio y todo aquello que distorsione el ambiente económico y afecte el desempeño empresarial y macroeconómico de cada país. Síguenos en Twitter @CapitalPanama

One Response to Victoria de Trump estremece el orden liberal de la posguerra

  1. Miguel 14/11/2016 at 10:59 am

    Usted parece que votó por Hillary y repite como loro lo que vomita los medios de izquierda

    Reply

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Anuncie su negocio en Capital