Industria crece menos que Panamá

Ricardo González

Capital

La industria panameña atraviesa por un proceso de cambio donde es preciso que muchas empresas introduzcan nuevas tecnologías que les permitan innovar para ser competitivas tanto en el mercado nacional como internacional y mantenerse como una fuerza que contribuya al desarrollo de Panamá.

En los últimos cinco años, la industria prácticamente no ha tenido impacto en el Producto Interno Bruto (PIB). Las cifras de la Contraloría General de la República (CGR), revelan que la variación porcentual de las industrias manufactureras ha sido muy inferior a la del PIB y esta tendencia no parece mejorar, aunque se vislumbran cambios importantes en este sector en los próximos años.

De acuerdo con la CGR, en el año 2005 el PIB alcanzó los $14.041,2 millones, con una variación de 7,2%, pero en este mismo período la industria manufacturera solo tuvo una variación porcentual de 4,2%.

Para el año 2006 la diferencia fue más palpable, ya que el PIB llegó a los $15,238 millones con una variación de 8,5%, sin embargo, en este período la industria manufacturera únicamente varió 3,9%.

Durante el 2007 le PIB siguió su ritmo acelerado de desarrollo, situándose en $17.084 millones, con una variación de 12,1%. Coincidencialmente este fue el mejor período para la industria, alcanzando una variación de 5,6%.

En el 2008, nuevamente el PIB alcanza incrementos de dos dígitos, ubicándose en $18.917 millones y una variación de 10,7%. No obstante, en este ciclo la industria manufacturera solo tuvo un crecimiento de 3,9%.

En el 2009 el PIB frena su empuje y se sitúa en $14,336 millones, con una variación porcentual de 2,1%, sin embargo, la industria también lo resintió, registrando una variación negativa de 0,4%

A pesar de que Panamá no se ha caracterizado por se un país industrializado, ya que el sector servicios tiene una mayor relevancia, las nuevas leyes que incentivan la llegada de empresas transnacionales abre un nuevo panorama para el sector y se vislumbra como el pivote que requiere para cambiar su estructura productiva y ser más diversificado.

La época de oro de la industria panameña se dio en la década de los 60 cuando el país aplicó la política de sustitución de importaciones y operaban cerca de 500 industrias, las cuales gozaban de una serie de incentivos que estimulaban su proliferación. Actualmente están inscritas en el Sindicato de Industriales de Panamá (SIP), unas 200 empresas industriales.

A través de los años muchas industrias, como la textil y la de acero, han dejado de ser competitivas y prácticamente han desaparecido. Actualmente la industria de alimentos y bebidas es la que carga con el peso del sector industrial del país, no obstante, el gobierno y los propios industriales ya han identificado que Panamá tiene gran potencial para la industria utilizando materia prima vegetal, frutas, productos pesqueros, la agroindustria y los minerales, segmentos que hace algunos años no se tomaban casi en cuenta por los empresarios.

Ahora más que nunca la posición geográfica del país y su reconocimiento como un centro de logística internacional de primer orden (con conexiones marítimas, áreas y terrestres) le abre nuevas oportunidades a las industrias, tanto nacionales como internacionales, por la facilidad que tendrán para enviar sus productos a cualquier parte del mundo.

La industria

La fuerza que ha mostrado el crecimiento económico en el último año se ve plasmada en la gran cantidad de bienes importados que se utilizan en la producción para el consumo local y la que demanda el aparato productivo para incursionar en el mercado exterior, que sumó hasta el mes de noviembre de 2010 unos $8.294,4 millones, para un crecimiento de 18,3% respecto al mismo período del año anterior, según cifras de la CGR.

Los bienes de consumo, en especial los alimentos (bienes no duraderos) y los combustibles y lubricantes rondan el 68% de las importaciones.

Por el lado de los bienes intermedios, los cuales dan muestra de la dinámica de los sectores que requieren transformar dichos rubros en productos de consumo final, han crecido casi 18%, siendo los bienes dirigidos a la industria manufacturera los que acogen el 54% de las importaciones.

Juan Francisco Kienner, presidente del SIP, precisó que aunque la industria local esta creciendo no lo hace a las tasas de otros sectores más dinámicos, como el turismo, que creció 12% y el transporte de carga por el canal que aumentó en casi 30%.

De acuerdo con los análisis del SIP, para el 2011 el sector manufacturero mantendrá su nivel de actividad muy similar al año pasado y crecerá un poco más del 1%.

Para el industrial, básicamente esto se debe a que Panamá ha ido negociando una serie de Tratados de Libre Comercio (TLC) que propician las importaciones, pero los países con los que se ha firmado estos acuerdos no han abierto sus mercados a la misma velocidad que Panamá, lo que ha afectado al sector industrial que debe competir contra una gran cantidad de productos extranjeros, muchos de los cuales tienen precios más bajos que los elaborados localmente.

Sin embargo, el sector muestra interés para los inversionistas extranjeros, sobre todo, por la aprobación de la Ley de Fomento a la Industria, que ya ha anotado sus primeras inversiones.

Actualmente la industria de alimentos y bebidas tiene el peso de la industria en el país, ya que el sector de materiales de construcción, que había mantenido con un buen ritmo de crecimiento se ha visto afectado por la baja en este sector.

La construcción ha mermado la fuerza con la que había estado creciendo en los últimos cuatro años, sobre todo, por la necesidad de dirigir sus esfuerzos a proyectos habitacionales unifamiliares y centros comerciales. Esto afecta igualmente a las empresas que manufacturan productos dirigidos a este sector, ya que la producción es directamente proporcional a la demanda que genera dicha actividad.

Para Kienner, el reto del sector industrial es volverse más eficiente, complacer al consumidor y enfrentar las importaciones. “Los industriales panameños han sido muy ingeniosos para mantenerse competitivos, sobre todo, porque Panamá tiene desventajas como tener los salarios más altos de la región y producir con una energía que está entre las más caras de Latinoamérica”, dijo el empresario.

Según el SIP en los últimos cuatro años la industria manufacturera ha mantenido sus niveles de producción con un ahorro sustancial de energía eléctrica, por encima del 10%, lo que demuestra la eficiencia en el uso de este recurso.

El peso económico

Aunque no tiene el tamaño y crecimiento de otros sectores, el aporte de la industria es fundamental para el desarrollo del país. Según las últimas cifras de la CGR, hasta el año 2009, la industria había generado 47.251 empleos, 32.013 en Panamá y San Miguelito y 15.248 en el resto de la República, además es el sector de la economía donde se aglutina la mayoría de las organizaciones sindicales del país.

En este mismo año este sector pagó remuneraciones por $434,4 millones, 3,5% más que en el 2008, cuando pagó $419,9 millones

En cuanto al aporte al Producto Interno Bruto (PIB), la CGR señala que al tercer trimestre de 2010 varios segmentos de la industria habían contribuido significativamente a este indicador.

Entre estos destaca la industria manufacturera, con $303 millones, la construcción, con $278 millones, el suministro de electricidad y agua con $147 millones y la explotación de minas y canteras, con $66,3 millones

Aporte de gobierno

El gobierno asegura que hace todo lo posible por fomentar el crecimiento de la industria, por el papel que juega como generador de empleo y en el desarrollo económico del país.

El viceministro de Comercio e Industrias, Ricardo Quijano, explicó que actualmente los industriales cuentan con la Ley 76 de Fomento a la Industria, que da un gran apoyo a los empresarios locales.

Esta Ley es aplicable a las empresas industriales de manufactura, agroindustriales y de transformación de recursos marinos, incluyendo a las micro, pequeñas, medianas y demás empresas establecidas o que se establezcan en Panamá.

Igualmente, se aplica a la totalidad de las operaciones integradas de las empresas industriales dedicadas a la obtención y transformación de materias primas agropecuarias y forestales.

La Ley crea el Certificado de Fomento Industrial (CIF) como un documento nominativo no transferible, exento de toda clase de impuestos, que no causa ni devenga intereses,

El CFI podrá ser utilizado por la empresa beneficiaria durante un período de ocho años contados a partir de su expedición para el pago de todos sus impuestos nacionales, tasas y contribuciones propias que se hayan causado durante el período fiscal que generó el derecho al CFI.

Quijano sostuvo que además se realizan una serie de promociones internacionales para traer al país industrias de primera línea aprovechando los acuerdos de comercio internacionales.

La idea es vender a Panamá como el centro logístico más importante de la región, donde las compañías puedan transformar materias primas y exportar sus productos a cualquier parte del mundo.

Explicó, que igualmente el Instituto Nacional de Formación Profesional y Capacitación para el Desarrollo Humano (Inadeh) trabaja para formar mano de obra capacitada y especializada, que le permita a las empresas ser competitivas pagando salarios atractivos.

Transnacionales

Cada vez se instalan más industrias extrajeras en las áreas de las zonas procesadoras y áreas económicas especiales. Con la ampliación del Canal entramos a una fase muy interesante, ya que los productos que se fabriquen en Panamá pueden ser exportados a un menor precio debido a que los fletes serían menores.

En los últimos dos años más de 60 multinacionales han escogido a Panamá como base de sus operaciones regionales o para producir, almacenar y/o distribuir sus bienes y servicios.

Estas empresas están amparadas bajo la Ley 41 de 2007, que facilitó la instalación de Sedes de Empresas Multinacionales (SEM) en el país, ya suman 45, pero a este número hay que sumar las que operan en el Área Económica Especial Panamá Pacífico en la antigua base militar estadounidense de Howard y las que no se han acogido a los regímenes especiales vigentes.

Fuera de la lista de SEM, existen al menos otras 20, como Sony, Panasonic, L’Oreal, Hitachi, DHL, Adolf Wurth GmbH, MOL, Daewoo, Mitsubishi, Grunenthal, Alcatel-Lucent, Michelin, Wartsila, 3PL, Unilever y Bosch.

En la actualidad, las SEM emplean a 1.766 personas, de las cuales 611 son panameños (35%), y han hecho una inversión hasta la fecha que supera los $333 millones, sin contar con los salarios que pagan a sus empleados, según los datos que maneja el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI).

Redacción

Capital favorece la libre empresa, la competencia, la apertura comercial y la modernización del Estado, de manera que editorialmente está en contra de los monopolios, las barreras al comercio y todo aquello que distorsione el ambiente económico y afecte el desempeño empresarial y macroeconómico de cada país. Síguenos en Twitter @CapitalPanama

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