BALANCE ANUAL CRÉDITOS VENCIDOS DISMINUYEN
Ganancias de la banca cayeron 22%
Capital
Los bancos ganaron el año pasado $919 millones, $266 millones o 22% menos que en 2008, informó el superintendente de bancos, Alberto Diamond, durante la presentación del informe anual del sector.
Además, en ese mismo periodo, el rendimiento sobre activos (ROE) bajó de 15,9% a 11,8% y el rendimiento sobre activos promedios (ROAA) disminuyó de 2% a 1,4% (Ver recuadro: Resultados del Centro Bancario Internacional) .
Estas caídas guardan relación con los efectos de la crisis financiera internacional, la desaceleración de la economía panameña, las políticas crediticias conservadoras que el sector aplicó para enfrentar la coyuntura, los mínimos históricos de las tasas del mercado y, dada la combinación de esos factores, el alto costo que tuvo que pagar la banca para preservar la liquidez del sistema.
El costo de la liquidez para los bancos de licencia general en 2009 fue de aproximadamente $70 millones, estima la agencia calificadora de riesgo Equilibrum.
“Las tasas de mercado para colocaciones interbancarias marcaron récord histórico, llegando a cerca de 0% de rendimiento, mientras que los bancos tuvieron un costo de fondeo por los fondos que les pagan a sus depositantes y que no se redujo en la misma proporción”, destacó Ernesto Bazán, gerente de la calificadora.
Además, los gastos de administración y generales de los bancos aumentaron en $60 millones y sus ingresos por “comisiones” y “otros ingresos” bajaron $278 millones debido al menor nivel de actividad bancaria producto del menor dinamismo de la economía.
“La economía y la banca venían creciendo a niveles de dos dígitos en 2007 y 2008 y muchos bancos venían preparando sus plataformas y su expansión en esa dirección. Al producirse la desaceleración, los planes de crecimiento en sucursales y contratación de personal mantuvieron una inercia de crecimiento mayor a la de los créditos y aumentaron en una magnitud proporcionalmente mayor”, acotó Bazán.
Puerto seguro
A pesar de la crisis financiera mundial, ningún banco panameño recibió ayuda del Estado para superar la coyuntura y los activos consolidados y los depósitos del Centro Bancario Internacional (CBI) de Panamá siguieron creciendo el año pasado.
“Las turbulencias temporales de la economía internacional no han afectado significativamente al Centro Bancario Panameño por la naturaleza y fortaleza de éste”, destacó Diamond en su presentación
Las cifras oficiales presentadas demuestran que Panamá sigue siendo considerado “puerto seguro” para muchos. Sin embargo, el ritmo de crecimiento de los activos se desaceleró fuertemente. Después de haber crecido a tasas anuales que oscilaron entre 10% y 33% entre 2006 y 2008, la tasa de 2009 fue 1,6% y se ubicaron en $75.929 millones.
En el balance anual de la Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP) también resalta que la liquidez del sistema sigue más que duplicando el mínimo exigido por la Ley (se pide 30% y está en 69,50%) y que el nivel de créditos vencidos, en lugar de aumentar, bajó de 2,2% a 1,7%.
Pero las noticias no son buenas respecto al nivel de morosidad. Los préstamos vencidos y morosos, en conjunto, aumentaron de 4,6% a 5,1%.
“La morosidad sigue siendo un tema de cuidado, principalmente en la cartera de crédito a personas, tarjetas, interinos de construcción y automotrices”, dijo Bazán.
Por solo citar un caso, 6,9% del total de préstamos de autos están morosos y eso quiere decir que uno de cada 15 panameños tiene atraso de más de dos quincenas en su cuota de crédito automotriz.
La reciente crisis financiera también quedó reflejada en las contracciones que hubo el año pasado en diferentes carteras de crédito: Los financiamientos para el comercio se redujeron 9%, los de autos nuevos cayeron 43% y los personales retrocedieron 22%.
El vicepresidente de Estrategia de Mercado de Credit Suisse, José Abbo, recuerda que al desatarse los demonios de la banca a nivel global, se redujeron drásticamente, e incluso se cortaron, las líneas de crédito a nivel internacional, cortando así la línea de oxígeno del extranjero a los inflados pulmones de la expansión local.
“A los bancos no les tocó otra que frenar el estímulo monetario interno y tomar medidas para protegerse ante potenciales riesgos sistémicos reduciendo su exposición a activos e incrementando reservas y de esta manera, recortaron el dinero de alto poder, aun cuando había demanda interna en la economía”, afirmó el financista.
El incremento de los depósitos en el CBI también parece ser un resultado de la vocación conservadora de los banqueros locales.
“La liquidez se quedó resguardada en Panamá. Colocar fondos en el exterior tampoco les resultaba atractivo dada la incertidumbre de riesgo operacional y crediticio de instituciones financieras internacionales. Por ende, fondos colocados en el exterior también fueron repatriados al país y colocados en el sistema interbancario local”, concluye Abbo.